martes, 18 de noviembre de 2014

"La fórmula preferida del profesor"

 
 
 
Normalmente, los libros de ficción con temas matemáticos de fondo no me atraen demasiado. Pensados para un público juvenil, incluyen aventuras fantásticas o de misterio que se resuelven con mensajes cifrados y rebuscadas relaciones matemáticas milenarias. Pero como estoy segura de que todos no son iguales, me he propuesto leer algunos que luego pueda recomendar a mis alumnas. Éste me atrajo desde el principio: una historia mínima, muy japonesa.
Fotograma de la película.
 
 Autora: Yoko Ogawa
Funambulista. Madrid (2008) 299 pp.; col. Literadura; trad. de Yoshiko Sugiyama y Héctor Jiménez Ferrer, posfacio de León González Sotos; ISBN: 978-84-96601-37-6. (Hakase no aishita sushiki, 2003).
A partir de uno de sus trabajos como asistenta, la narradora y su hijo de diez años empezaron una relación muy especial con un anciano profesor de matemáticas que, a consecuencia de un accidente, tenía una autonomía de memoria de solo ochenta minutos.
Magnífica historia. Las vidas cotidianas de los personajes se despliegan delante del lector con calma y emoción contenida. Las manías y cualidades del profesor dan pie a que se vayan introduciendo conceptos matemáticos en la narración, algo que se hace con oportunidad, claridad y buen humor. El mayor gancho está en el talante del anciano matemático: su preocupación continua por el niño que pasa por encima de sus limitaciones de memoria, su capacidad de transmitir sus conocimientos con entusiasmo y su alegría con los progresos de sus ocasionales alumnos, la visión de sus propias investigaciones como un «mirar a hurtadillas el cuaderno de Dios y copiar»...
Aceprensa.com

lunes, 17 de noviembre de 2014

Noticias con errores matemáticos

 
La semana pasada, una alumna de 3º de ESO me preguntó que para qué quería saber matemáticas si ella iba a estudiar periodismo. -¡Justamente por eso!- le dije- los periodistas necesitan más que nadie ponerse las pilas en matemáticas porque si no, no entienden lo que pasa en el mundo, y no lo cuentan bien.
 
Aprovechando la ocasión les pedí que me trajeran al día siguiente noticias con matemáticas, y que ellas mismas revisaran si estaban correctas las noticias. Y las trajeron (yo también saqué una, con errores) y he querido reproducir aquí la que aportó Julia, porque me pareció interesante como ejemplo.
 
La noticia, del portal Universia, dice:
 
 
España supera la media europea en el número de jóvenes con formación universitaria

12/02/2014
 
El nuevo estudio "Focus on Spanish Society" revela que nuestro país está por encima de la media europea en el número de personas de entre 25 y 34 años con formación superior.
 
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Foto: Universia
 
El porcentaje de españoles de 25 a 34 años con estudios universitarios supera la media europea. Así lo afirma el estudio “Focus on Spanish Society” elaborado por la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), que además destaca el hecho de que España se encuentra en un nivel similar al de otros países de la región con un mercado laboral más estable, como Francia, Suecia, Suiza u Holanda.

Los problemas y carencias del sistema educativo español se identifican como una de las causas claves de la alta tasa de desempleo y la inestabilidad de nuestro mercado laboral. Sin embargo, en materia de formación, España se alza por encima de la media de Europa en el número de universitarios. Tanto es así, que hay un 12% de diferencia entre España (37%) y la media europea (26%) entre los jóvenes de 25 a 34 años con estudios universitarios. Además, entre los países más al sur de Europa, España tiene la mayor tasa de personas con estudios universitarios.
 
Las familias españolas apuestan por la formación universitaria
Las familias de nuestro país consideran fundamental la formación universitaria para los jóvenes, más allá del nivel educativo de los padres. Según indican datos de 2011, más del 25% de los hijos de las familias con bajo nivel educativo son titulados, 7 puntos porcentuales por encima de la media europea (18%).

España, Finlandia, Reino Unido e Irlanda son los países con mayor porcentaje de familias de bajos niveles educativos que logran que sus hijos realicen estudios universitarios.  Pese a esto, más del 50% de los hijos de familias de baja formación no logran superar el nivel educativo de sus padres, 16% por encima de la media europea (34%).

Y ahora digo yo:
Parece claro que hay más jóvenes españoles con título universitario que en la media de los países europeos, lo cual en principio es una buena noticia, pero ¿Qué quiere decir el redactor en el segundo título? ¿que en España es poco relevante, a la hora de conseguir un título, el nivel educativo de la familia de origen? Pues es igual de relevante que en el resto de Europa, porque el 25% respecto del 37% guarda la misma proporción que el 18% respecto del 26%.
Lo que no es nada positivo es que aquí es mucho más frecuente que los hijos de estas familias no lleguen a alcanzar el nivel educativo de sus padres (¿fracaso escolar?), con una diferencia de 16 puntos porcentuales respecto a Europa, y eso sí debe ser consecuencia de los problemas del sistema educativo español, al menos en la enseñanza primaria y media.
Cabría analizar por qué aquí, donde hay mucho más fracaso escolar, también hay más titulados universitarios y más paro. Se podría decir que no tenemos término medio, es decir, titulaciones medias. ¿No será que las carencias de nuestro sistema son, precisamente, que no se adecúa a las necesidades de nuestra sociedad?